miércoles, 27 de julio de 2016

"Cracks", ninfas y pasiones ocultas en un internado inglés

Título original: Cracks. Año: 2009. Duración: 104 min. País: Reino Unido e Irlanda. Director: Jordan Scott. Guión: Ben Court, Caroline Ip. Música: Javier Navarrete. Fotografía: John Mathieson. Interpretes: Eva Green (Miss G), María Valverde (Fiamma Coronna), Juno Temple (Di Radfield), Sinéad Cusack (Miss Nieven), Imogen Poots (Poppy), Ellie Nunn (Lily), Adele McCann Laurel), Zoe Carroll (Rosie), Clemmie Dugdale (Fuzzy), Deirdre Donnelly (Miss Lacey). Montaje: Valerio Bonelli. Coproducción: Irlanda-GB; Scott Free / IFC Films. Género: Drama. Colegios  Adolescencia. Años 30.

Opera prima de la hija de Ridley Scott, Jordan Scott,    esta producción independiente del año 2009, es bastante desconocida para el gran público español, pues hasta donde yo sé,  creo que no se estrenó en las pantallas españolas. La descubrí hace poco  y me pareció un feliz hallazgo:  una cinta que transmite más cosas de las que aparenta y que merecería haber tenido una mayor difusión. La historia  se desarrolla en un internado ingles para señoritas, donde un grupo de chicas viven aparentemente felices disfrutando de las historias, excursiones y saltos desde el trampolín que les regala una joven y atractiva profesora, Miss G, interpretada por una maravillosa Eva Green, más  sensual que nunca. Todo cambiará con la llegada de una nueva joven, Fiamma interpretada por la actriz española Maria Valverde, que ha vivido en varios lugares y ha tenido experiencias diferentes   a las otras chicas, despertando el interés de Miss G y más tarde una enfermiza obsesión que derivará al final en tragedia.

Creo no equivocarme si digo que esta película no es para todos lo públicos. Es una película de ritmo pausado,   estéticamente bella, con  una sensacional fotografía, una puesta en escena muy cuidada (paisajes idílicos, vestuario acorde, bellos decorados, etc.) y unas hermosas melodías compuestas por Javier Navarrete. Es una película que más que mostrar sugiere, insinúa. La película  habla, al fin y al cabo  del fin de la inocencia y del despertar sexual de unas chicas en un internado ingles, con el trasfondo de la segunda guerra mundial. Es una película, en cierto sentido, de iniciación; el  descubrimiento de la  propia identidad y sexualidad de unas adolescentes tras los recios muros del internado.  Este, por cierto, está retratado con bastante fidelidad, con sus rígidos profesores, su amplio comedor y salón de actos, sus jardines, etc. El internado es para ellas una especie de burbuja protectora, un mundo plácido en el que la monotonía se rompe  tan solo los días que salen   al lago a nadar, desnudas. La  cinta es un canto a la belleza femenina en la que Miss G es el epítome de dicha belleza.


Y digo que la película es una cinta de iniciación donde Miss G es la maestra de ceremonias. Miss G fomenta en sus alumnas el cultivo del deporte y la belleza y ellas se miran en el espejo de su distinguida y enigmática  profesora,   a lo que contribuye la magnética belleza de Eva Green, con  su mirada profunda y misteriosa. Con su sola mirada dice mucho más, transmite más emociones que otras actrices con muchas líneas de dialogo. Probablemente el de Eva sea uno de los rostros más bellos  y expresivos del panorama cinematográfico actual. En esta película Eva Green brilla con todo su esplendor y realiza una de sus mejores interpretaciones. A lo largo de la cinta asistimos a un complejo drama en el que se combinan relaciones de poder, admiración y deseo entre mujeres. No hay más que ver las miradas fascinadas de sus alumnas que miran hacia arriba, hacia una Miss G, adulta, segura, elegante, sensual, cúlmen y meta de ese ideal femenino, inalcanzable todavía para ellas. 

Ese mundo tranquilo y plácido, donde se tejen esas relaciones de poder o liderazgo, admiración y deseo se ve alterado por la llegada de la joven Fiamma que logrará captar la atención de Miss G. Miss G descubre en ella cierta fragilidad, unida a una mayor madurez  y  belleza. A partir de un momento determinado Fiamma se interpone, de algún modo, entre Miss G y sus alumnas, al atraer la atención casi en exclusiva de la profesora. La envidia, los celos entre las chicas y el rechazo que recibe Miss G, por parte de Fiamma a sus requerimientos carnales se convierten en el detonante del trágico final. En la película se puede observar el  contraste entre una moral conservadora, la moral de la época y el amor prohibido subyacente que late bajo las relaciones entre profesoras y alumnas, y en última instancia en el triangulo femenino  protagonista. Existe, a lo largo de todo el metraje, una fina línea que no se traspasa nunca entre el deseo sexual y su consumación. Y es que como he dicho anteriormente la película insinúa más que muestra. Disimuladas bajo el amor a la belleza y el deporte (la natación) está la amistad de las féminas tras la cual  se oculta a veces el deseo sexual.  La llegada  de un elemento extraño, como la joven  Fiamma,  hará saltar por los aires esa relación de admiración y deseo entre Miss G y sus alumnas, y especialmente de la joven Di (Juno Temple). 

Probablemente el título de la película, Cracks,  haga referencia a eso que se rompe al final y es que el final es triste, doloroso, trágico. Miss G provoca la muerte de Fiamma. El rechazo de la muchacha destapó el lado oscuro, el verdadero rostro  de la idolatrada  Miss G.  La idolatrada Miss G cae de su pedestal ante los ojos de sus alumnas y especialmente de Di. En resumen, la película me ha gustado. Es una película  con cierta magia, esteticista,  en la que destacan  el ambiente, la fotografía, la música, pero sobre todo las magníficas interpretaciones del plantel protagonista que nos dejan entrever las miserias, las bajas pasiones, la cara oculta del alma humana.

miércoles, 13 de julio de 2016

"Yo antes de tí", una triste historia romántica

Título: Yo antes de ti. Título original: Me before you. Director: Thea Sharrock. País: USA. Año: 2016. Duración: 110 min. Género: Drama, romance. Reparto: Emilia Clarke (Louisa Clark), Sam Claflin (William Traynor), Jenna Coleman, Charles Dance, Matthew Lewis. Guion: Jojo Moyes, Scott Neustadter y Michael H. Weber; basado en la novela de Jojo Moyes. Estreno en España: 1 Julio 2016.


Hace unos días que vi esta película protagonizada por Emilia Clarke, la Danareys Targareyn de "Juego de Tronos". Tenía curiosidad por ver a Emilia en otro tipo de registros diferente al de la épica serie. Y descubrí que acababa de estrenar una cinta romántica a más no poder. Sin demasiada información me lancé a verla. No suelo leer a los críticos, -desde luego nunca antes de ver una película, porque en la mayoría de los casos discrepo bastante de ellos y no quiero que me condicionen lo más mínimo aunque a veces lo hago después para comprobar si realmente hemos visto la misma película y reirme de las estupideces que algunos de ellos vierten en periódicos, revistas y otros soportales digitales-. Bueno, pues a pesar de sus imperfecciones que las tiene y que señalaré después, la película me gustó, incluso, en algunos momentos me emocionó. Louisa Clark es una joven de 26 años que vive en un pueblo de la campiña inglesa. Trabaja de camarera en un bar y resulta ser un útil sostén de la frágil economía familiar, su padre se encuentra en paro y su hermana se quiere ir a estudiar a Londres. Es de naturaleza jovial, optimista, alegre. Es, además, espontánea, cándida, sencilla, sensible. Tras quedarse sin trabajo lo encuentra cuidando a Will Trainor, un joven y rico banquero que se quedó tetrapléjico, tras un accidente de tráfico.

Will se ha convertido, tras el accidente, en un hombre amargado, triste, huraño que al parecer ha tomado una trágica decisión en su vida, aunque eso lo sabremos más tarde. Su vida así no merece ser vivida. Si embargo la aparición de Lou supone una bocanada de aire fresco en su existencia, un motivo para, aparentemente, seguir viviendo. Superados los primeros recelos y desconfianzas se hacen primero amigos y más tarde se enamoran. El le ayuda a crecer, a madurar, a expandir sus horizontes. Ella le dará auténticos momentos de felicidad, el único motivo dice él en un momento dado,  para seguir levantándose cada mañana. Ella sufre un golpe moral enorme cuando descubre el deseo de su amado: poner fin a su existencia, pues para él   no es vida vivir de esa manera. Ella que ha entregado su alma por completo a la otra persona no entiende esa decisión, que él  no desea estar más con ella, pues todo sabemos que el amor es pura entrega.  Pese  a todo, al final Lou aceptará sus deseos, y Will morirá con un beso de su amada en los labios, sabiendo, sintiendo que ella ha sido lo mejor, lo más bonito que le ha pasado en esos últimos y dolorosos años.

Hace unos meses vi otra película "Bajo la misma estrella" que tengo pendiente de comentar en este blog. Las dos tratan sobre la enfermedad y el amor, y en estos casos siempre existe el riesgo de caer en lo lacrimógeno. Pues bien nuestra película podía haber caído fácilmente en ello si no hubiese sido por sus actores protagonistas, un contenido Sam Clafin al que vimos en "Los juegos del Hambre" y una camaleónica Emilia Clarke que es perfectamente capaz de transmitir esa ingenuidad desarmante que derrocha el personaje, acompañados por unos secundarios de primera, con Charles Dance, el odioso Twiyn Lanister de "Juego de Tronos". Y es que esta serie es una verdadera cantera de actores para el cine y la televisión. 

La película no está, no obstante, exenta de algunos fallos o imperfecciones que sin lastrarla por completo, la hacen menos creíble de lo que quisiéramos. Por ejemplo, no sabemos si es fallo del guión, la puesta en escena o la interpretación, pero no se nos transmite adecuadamente ese dolor insoportable  físico o existencial, tan necesario para entender los deseos de morir de nuestro joven protagonista, transmisión que si hemos visto en otras cintas similares como la citada anteriormente. Hay algo muy importante en cualquier buena película que se precie y es la capacidad de identificarnos con el personaje o de que este genere cierta empatía. Pues aquí ni lo uno ni lo otro. Es difícil empatizar con un personaje como Will Traynor. De ahí que al final tampoco lleguemos a comprender ni aceptar la razón de Will de morir, pese al generoso amor de Lou.

La película al margen de su critica cinematográfica ha generado cierta polémica sobre la legitimidad o no de la eutanasia o del suicidio asistido. No voy a entrar en esa polémica, allá cada uno con sus creencias, pero  es un terreno un tanto resbaladizo entrar a valorar con objetividad  sobre el deseo o no de vivir, la presunta calidad de vida y  el derecho a vivir de nosotros mismos o de los demás. Muchos miles de personas que viven y desean vivir, a pesar de las adversidades, nos enseñan que, casi siempre, merece la pena elegir vivir. 

martes, 26 de agosto de 2014

"La isla del tesoro", ho, ho, ho y una botella de ron...



Título original: treasure Island. Año: 1934. Duración: 105 minutos. País: Estados Unidos. Director: Victor Fleming. Guión: John Lee Mahin, basada en la novela de Robert Louis Stevenson. Música: Herbert Stothart. Fotografía: Harold Rosson, Ray June, Clyde de Vinna. Interpretes: Jackie Cooper (Jim Hawkins), Wallace Beery (Long John Silver), Lewis Stone (Capitan Smollet), Lionel Barrymore (Billy Bones), Otto Kruger (Doctor Livesey), Nigel Bruce (Trelawney), Charles McNaughton (Black Dog), William V. Mong (Pew), Charles "Chic" Sale (Ben Gunn), Doroty Peterson (Mrs Hawkins).  Productor: Hunt Stromberg. Productora: Metro Golwind Mayer (MGM). Género: Aventuras. Piratas. Fecha de estreno: 8 de agosto de 1934

Siguiendo con mi particular repaso de mi videoteca de clásicos me detengo un momento en esta película de aventuras. Fue también una de las primeras películas que vi en mi infancia  allá por el año 1971, en aquella Sesión de Tarde de los sábados,  cuando apenas hacía unos días que habíamos comprado la televisión en blanco y negro Vanguard de 24 pulgadas. Además, oh casualidad, aquel día, aquel sábado había comprado en la librería del barrio, el libro de Robert Louis Stevenson en la edición de RTV Salvat y que aun conservo en mi casa. Sea como fuere, aquel primer visionado de esta película se me quedó gratamente fijado en la memoria. Aquí les dejo unas breves notas sobre este gran clásico del género de aventuras, una cinta que para mí sigue teniendo todavía ese encanto, esa ingenuidad, ese carácter de aventura iniciática en un maravilloso blanco y negro, donde seguramente se combinan todos los tópicos que desde entonces asociamos al cine de piratas: seres un tanto malévolos, curtidos en mil batallas, en mil asaltos a barcos cargados de oro, llenos de tatuajes en sus cuerpos, con el parche en el ojo y la pata de palo como diría Sabina, la bandera negra con la calavera cruzada por dos tibias, como enseña, y aquella  canción de aire tabernario que decía  "veinte van en el ataúd, ho, ho, ho y una botella de ron", el loro del inolvidable Long Silver que repite una y otra vez una frase delatora ¿o eso es de otra película?, je, je. Inolvidable.

Jim Hawkings es un chico inglés que ayuda  a su madre  en la posada   "Almirante Benbow", una taberna situada en la costa inglesa, cerca de Bristol. Una noche oscura y tormentosa llega a la posada, y en estado de embriaguez,  un viejo pirata con la cara cortada, de nombre Billy Bones, cuya única posesión es un viejo cofre y que se hace llamar capitán. El  cofre contiene el mapa de la Isla del Tesoro, una isla donde estaba escondido el botín del capitán Flint. El hombre le dice a Jim que le dará una moneda de plata al mes   a cambio de “estar ojo avizor por si divisa a un marinero con una sola pierna”. La posada recibe al poco tiempo  la visita no de ese marinero sino de otro de siniestra apriencia, Black Dog, Perro Negro, con quien el capitán se enfrenta a causa del mapa y del tesoro. Perro Negro huye pero enseguida aparece otro marinero, éste ciego, llamado Pew. Pew le deja una nota, con una mancha negra por un lado (el redondel negro) y un aviso de que tiene hasta las 10 de esa noche para devolver el plano pero  Bones cae fulminado casi inmediatamente  por una apoplejía. Jim y su madre abren el baúl del capitán, mientras los piratas asaltan la taberna. Jim coge el mapa y escapa. Los piratas no encuentran lo que buscaban. En su huida el ciego Pew es atropellado por un carruaje que viene a socorrer a Jim y a su madre. Jim se reune con el doctor Livesey y el caballero  Trewlaney y descubren que el mapa   conduce a un legendario tesoro, el tesoro de  Flint. 

El caballero Trewlaney organiza el viaje a la isla del tesoro, y para ello contrata un barco,  la Hispaniola y a su capitán, el capitán Smollet,  no sin antes haber reunido una buena tripulación buscada por el que se postula como cocinero  del barco, John Long Silver, dueño a la sazón de la taberna El Catalejo. A pesar de que Bones había advertido a Jim sobre un marinero con una sola pierna, Jim y Long John Silver congenian enseguida y se hacen grandes amigos. El capitán Smollet desconfía de los objetivos del viaje y de la tripulación contratada. Durante la travesía se producen varios accidentes mortales entre los marineros leales, como el caso del contramaestre Arrow que cae al mar y espasto de los tiburones  o del marinero Henry, que cae desde lo mas alto del palo mayor. La noche anterior a desembarcar en la isla Jim escucha, escondido en el interior de un barril lleno de manzanas, el plan de Silver de que va a coger el tesoro y matar a los hombres del capitan  Smollet. Jim informa a Smollet, Livesey y al caballero Trewlaney de las aviesas intenciones de Silver. 

Jim baja a tierra con algunos marineros, -en el camino vuelven a matar a dos leales al capitan Smollet- y se encuentra con un viejo marinero, Ben Gunn,  al que abandonaron sus compañeros piratas hace tres años que le dice que él ha encontrado el tesoro de Flint. Mientras tanto Smollet y sus hombres leales huyen del barco  a la empalizada de Flint para preparar la defensa. Los hombres de Silver toman el barco, colocan la bandera negra en el mástil y atacan la empalizada cuando Smollet se niega a darles el mapa del tesoro. Si bien la situación parece desesperada, Jim se hace con un pequeño bote, un bote que había hecho Ben Gunn y se infiltra en La Hispaniola por la noche, cortando la cuerda del ancla y haciendo que el barco quede a la deriva. Al día siguiente encuentra en cubierta a dos marineros, uno muerto y el otro herido, un tal Hans. Entre Jim y el amotinado herido esconden el barco en la bahía norte de la isla. Jim arria la bandera pirata. Luego Hans intenta matar a Jim quien escapa  subiendo por las velas hasta un lugar seguro desde donde dispara al pirata en defensa propia que le había lanzado  un cuchillo, para matarle,  afortunadamente sin acierto.

Cuando Jim regresa a la empalizada, los hombres de Silver están ahí. Silver le dice a Jim que ha llegado a un acuerdo con el doctor Livesey para respetar sus vidas a cambio del mapa qye tenían y que ahora obra en su poder. Los piratas quieren matar a Jim pero Silver le protege.  Silver mantiene a Jim como rehén. Los piratas buscan el tesoro en el lugar indicado en el plano pero el hoyo está vacío, alguien se lo ha llevado.  Cuando algunos de los piratas se amotinan contra Silver, Livesey y Gunn se le unen en la lucha, matando a varios. Ben Gunn se había hecho con el tesoro y lo había escondido en una cueva. Por eso Livesey había entregado el plano a Silver, porque este ya no tenía valor. Smollett  navega luego a casa con el tesoro, que Gunn había escondido en su cueva, y con Silver como prisionero. Incapaz de mantenerse al margen y dejar que su amigo sea ahorcado, el joven Jim libera a Silver.  A medida que se aleja del barco, Silver le promete a un Jim triste y lloroso por la marcha de su amigo buscar el resto del tesoro algún día, esta vez como el honesto y leal John Silver. emotivo y bonito final.


La película adapta con bastante acierto y fidelidad la novela de Stevenson, siendo esta la mejor versión y la más afamada de todas las realizadas hasta la fecha, a pesar de que la cinta comprima o resuma algunos aspectos de la trama que en el libro están mucho mejor y más minuciosamente desarrollados.  En 1920 Maurice Tourner realizó una versión muda, con Lon Chaney de protagonista, muy olvidada en el mundo de la cinematografía, en 1950 Byron Haskin realizó otra versión para Walt Disney, aunque filmada íntegramente en Inglaterra, con un John Silver magistralmente interpretado por Robert Newton y en 1989 se rodó una versión para la televisión protagonizada por Charlton Heston y dirigida por su hijo, Fraser C. Heston que pasó más bien sin pena ni gloria. Además de estas versiones cabría citar una peli japonesa de dibujos animados del año 1970 dirigida por Hiroshi Ikeda y Koji Mori y una cosmopolita producción (italo-franco-hispano-alemana) de 1972 dirigida por Andrea Bianchi y John Hough, con Orson Welles como John Silver, bastante anodina.

Como he comentado al principio de la entrada, la historia tiene algo de experiencia iniciática, la iniciación de un niño como Jim que pasa de la infancia a la madurez al tener que tomar complicadas decisiones, decisiones propias, decisiones que tienen una clara dimensión moral y en las que afortundamente acertará, como acertará al final cuando deje hablar a su corazón y libere al pirata John Silver, anteponiendo el afecto y la amistad a la ley y al deber, dando a esta oveja descarriada una segunda oportunidad. No todo es blanco o es negro en esta vida, John Silver no es el típico pirata malo y sanguinario que aparenta ser aunque cometa algún crimen que otro, pues a pesar de toda esa fachada dura e incluso despiadada tiene su corazoncito, un corazón noble y protege a Jim como si fuese su hijo, y con su propia vida, llegando a establecerse entre el pirata y el niño una sincera amistad paterno-filial, ejerciendo de esa figura paterna y protectora de la que el chico carecía por la temprana muerte de su padre. La película es pues también, además de una aventura iniciática un canto a esa amistad. La película puede parecer terriblemente ingenua, pero la ingenuidad procede de la visión infantil de su protagonista que vive esta experiencia como la gran aventura de su vida.

Cabe destacar algunas escenas y ambientes de la película y los contrastes de unos momentos y otros: así disfrutamos del ambiente gris y tétrico de la posada Almirante Benwob, con esos siniestros personajes como Pew el ciego o el Perro Negro, la mancha negra (pareciera que la mancha negra tuviese un efecto similar al que paractican el vudu, pues tras recibirla Billy Bones cayó fulminado), el angustioso asalto de los piratas a la posada, escenas humorísticas como la de los piratas que pasan de pelearse como perros a comportarse como personas amistosas cuando entran nuestros protagonistas en la taberna El catalejo, de Bristol, escenas tensas, llenas de inquietud a cada sospechosa muerte que se produce en el bando leal al comenzar la travesía, o en el enfrentamiento en la empalizada, cómicas cuando vemos comer con fruicción al pobre Ben Gunn, o llenas de ternura en la despedida final entre John Silver y Jim Hawkins. Buena ambientación en definitiva, a pesar de la antiguedad de la cinta, dotada con un ritmo agil y divertido que no decae en ningún momento.

Como no disfrutar de esta deliciosa película cuando todos hemos sido niños, todos hemos querido embarcarnos en algún momento en la búsqueda de ese tesoro,  en un viaje lleno de peligros. La búsqueda del tesoro es pues la búsqueda de la aventura, la búsqueda y el reencuentro con la fantasía, con nuestros sueños y nuestras más ocultas aspiraciones infantiles,  la infancia, esa edad  dorada,  ese paraíso perdido que dicen algunos de nuestros primeros e inocentes años. Partimos en el barco de la fantasía y de la aventura, de niños, para desembarcar en la gris vida del adulto años más tarde. Sólo los que no han perdido por completo  la inocencia (hay que mantener vivo ese niño que llevamos dentro), y la capacidad de fantasear,  sorprenderse o  emocionarse, pueden alcanzar,  en esta vida y en  ocasiones, fugaces momentos de felicidad.


Calificación:

sábado, 23 de agosto de 2014

"Horizontes perdidos " o la búsqueda del paraíso perdido que todos llevamos dentro



Título original: Lost Horizons. Año: 1937. País: Estados Unidos. Director: Frank Capra. Productor: Frank Capra. Productor ejecutivo: Harry Cohn. Guión: Robert Riskin sobre la novela de James Hilton. Interpretes: Ronald Colman (Robert Conway), Jane Wyatt (Sondra), John Howard (George Conway), Margo (María), Thomas Mitchell (Barnard), Edward Everett Horton (Lovett), H.B. Warner (Chang), Isabel Jewell (Gloria), Sam Jaffe (el gran Lama). Música: compuesta por Dimitri Tiomkin y dirigida por Max Steiner. Fotografía: Joseph Walker. Sonido: Edward Bernds Montaje: Gene Havlick y Gene Milford. Dirección Artística: Stephen Gosson. Efectos especiales: Ganahl Carson  y Roy Davidson Vestuario: Ernest Dryden. Género: Aventuras, fantasía. Duración: 128 minutos. (tras la restauración de 1985, la original era de 132 m.).

Esta es una de las películas de la que más temprano recuerdo tengo. Tendría no más de cinco o seis años cuando la vi en casa de unos vecinos, con los que teníamos una estrecha relación. De esta película recuerdo el asombro que me producía descubrir un  mundo fantástico entre altísimas montañas, un mundo que era lo más parecido al paraíso que había visto nunca y por otro lado recuerdo que también me asombraba el que las personas que vivían en este idílico reino vivían durante cientos de años, casi eternamente. Pasarían otros 40 años hasta que la volviese a ver, encontrando nuevos significados a la cinta y ayer mismo la revisé para realizar esta entrada. Vistas con los ojos de ahora algunos la calificarán de ingenua y otros de lenta en su desarrollo pero sin ser una obra perfecta es para mí, con todo merecimiento, uno de los clásicos entre los clásicos de la historia del cine.L a película está basada en la novela homónima escrita por James Hilton y publicada en 1933.

La película comienza con una revuelta contra los británicos en Baskul (China) en el año 1935. El cónsul  Robert Conway se encarga de organizar la evacuación de sus compatriotas. Los amotinados incendian los hangares, se oyen disparos, los aviones despegan, -magníficas las tomas de la evacuación para la época en la que se rodó-; y finalmente Robert, junto a su hermano George, un paleontólogo, un estafador, una americana enferma de tuberculosis y algún otro personaje consiguen escapar aunque han matado al piloto y su destino varía. Viajan al oeste. Hacen una escala en el desierto, donde repostan, y vuelven a volar. Pero al poco tiempo a la nave le fallan los motores y se estrella entre las montañas cubiertas de nieve. El piloto ha muerto y se encuentran lejos de la civilización. 

El grupo es rescatado por un grupo de nativos, comandados por un tal Chang, con el que atraviesan unos estrechos senderos muy peligrosos, con grandes precipicios hasta el valle de Shangri La, un valle entre las montañas con un clima primaveral, un remanso de paz y bienestar, un pequeño paraíso terrenal. Chang   les traslada a un monasterio lamaísta. Hay una occidental allí, llamada María. Les agasajan pero parece una cárcel dorada. Al parecer les estaban esperando desde hacía dos años. Parece pues que nada es fruto de la casualidad. Robert tiene la sensación de haber estado ya en ese lugar. Su hermano, sin embargo es y se siente diferente. Desconfía del lugar y de Chang, del que dice que habla mucho y dice poco. Cree que hay alguna conexión entre el desvío del avión y ese ignoto y alejado lugar. En el valle de la luna azul viven casi dos mil personas.

Según Chang, Shangri La fue construida por un sacerdote belga llamado Padre Perrault. Eso ocurrió en el año 1713. Llegó casi congelado, se amputó la pierna, y enseñó a los nativos todo lo que sabía. Tenía 108 años cuando terminó de construir Shangri La. Aquí es muy normal vivir hasta una avanzada edad, cuenta  Chang. En Shangri La no hay delitos, no puede haberlos cuando no  no existe ni la necesidad, ni la avaricia, ni la codicia. El hermano de Robert, George traba amistad con la joven occidental, de nombre Maria, que lleva mucho tiempo en el lugar. Robert, por su parte, suspira por una mujer que ha visto fugazmente y que habla su idioma, Se llama Sondra. Con ella disfrutará de momentos inolvidables en bellisimos jardines, junto a frescos riachuelos, sorprendentes cascadas, bosques idílicos. El resto de miembros de la expedición van cambiando su actitud y disposición asi como su situación física y mental:  la americana mejora de su enfermedad. Del estafador sabremos que fue dueño de la compañía eléctrica Bryant y que empezó como lampista y llegó  a erigir un enorme imperio. El hermano de Robert enloquece, dice que están prisioneros. Por alguna razón nos están reteniendo aquí. Incluso llega a hacer uso de un arma aunque su hermano le neutraliza.


A Robert le  recibe el gran lama. Es un hombre muy mayor, pero pronto realiza un descubrimiento mayor, en realidad el gran lama de Sangri La es el padre Perrault. Y es que comprueba, asombrado,  que solo tiene un pie. R.C: Hace 200 años y todavía está vivo. Soy un gran admirador suyo, no del héroe, sino del hombre, le dice el padre Perrault  a Bob. Y en otro momento de la conversación le recuerda que hay momentos en la vida de un hombre en que vislumbra lo eterno. Le dice que sue su nombre fue sugerido por alguien. Que utilidad puedo tener, pregunta Bob. Necesitamos hombres como usted para que continue la comunidad. Usted es un hombre joven. En su mundo le quedan veinte o treinta  años de actividad. Sin embargo en Sangri La su vida acaba de comenzar  y probablemente sea muy larga. En esta vida hay que tener un propósito. Sin ello, una larga vida es absurda. Y el padre perrault continua: El mundo es una locura, se sume en una orgía de avaricia y brutalidad. Le he traído a Sangri La porque el mundo tiene libros, música y una manera de vivir basada en una simple regla: ten caridad. Que el amor fraternal de Sangri La se extienda por todo el mundo. Renueve la ética cristiana y los humildes heredaran la tierra.

Bob sale de la reunión con Perrault, los otros le preguntan, pero Bob no dice nada. Pasea al día siguiente por las calles de Sangri La, encuentra a Sondra dando clase de música a unos chicos. Ella le cuenta que casi ha nacido allí. Hubo un accidente y su padre y ella se salvaron. Ha crecido junto al padre Perrault. Tiene solo 30 años. Robert asume de buen grado su situación en eese reino idílico: Me han raptado y me han traído aquí pero lo acepto. Quizás haya formado parte de Sangri La sin saberlo. En Sangri La podemos encontrar claros ecos o resonancias del mito de "El paraíso perdido" de MiltonOjala todo el mundo podría venir a este valle, suspira Sondra. Entonces dejaría ser maravilloso, le contesta Bob. María se ha enamorado de George, el hermano de Bob. Robert y Sondra, por su parte,  juegan, se besan:  sabía que vendrías y que nunca te marcharías, ¿me perdonas por haberte traído hasta aquí? le dice ella.

El paleontólogo dice que Sangri La es una utopía y que  quiere estudiar y enseñar geología. El estafador   pretende llevar el  agua corriente al pueblo, el oro puede esperar, dice. Parece que casi todos encuentran su sitio, menos George. Bob le interpela:  George pareces un niño, no has dicho nada desde hace 2 semanas. Chang y Robert  juegan al ajedrez. Chang le confiesa que María, la chica que se ha enamorado de George, llegó al valle en 1888, tenía entonces 20 años. ¿Y si se marcha?, pregunta Bob. Tendrá el aspecto que le correspondería a su edad actual, le contesta Chang.


George está cada vez más nervioso, quiere convencer a los otros componentes del grupo: el estafador decide quedarse y la americana  también, asi como el paleontólogo. Tu hermano es un problema. Era de esperar. Tu hermano no me concierne. Es asunto tuyo. Dejo en tus manos el futuro y el destino de Sangri La. Yo voy a morir. Sabía que mi trabajo había terminado cuando te ví. Sé moderado y paciente.  Salvaguarda las riquezas de la mente.  Tu sobrevivirás a la tormenta.  Veo a gran distancia un mundo nuevo que se mueve, son las últimas palabras que le transmite el padre Perrault a Robert antes de morir. Tras su fallecimiento se celebra una gran ceremonia fúnebre.


George quiere convencer a su hermano para que vuelva a la civilización. Sin embargo Robert intenta convencerle para que se quede. Le cuenta a su hermano todo lo que sabe. George no se cree nada. Se enfurece, dice que son todo mentiras:  este no es un lugar para tí, ha sido ella, (por Sondra) la que te ha cambiado.  Esto es más fuerte que el amor fraternal, confiesa Bob. María se dispone a marchar con George. Bob le advierte  a George sobre lo que le pasará a María, la chica rusa,  si sale de Sangri La. María le informa a Bob  que  ella pagó a los porteadores, y le dice que todo es mentira, que el abad se creía el padre Perrault, que es mentira lo de que se va a convertir en una vieja. Que prefiere morir congelada en una tormenta que vivir un minuto más allí. Robert decide ir con ellos. Chang le dice a Sondra que Bob se irá pero que regresará.

Los tres enfilan el desfiladero, la puerta de entrada, en este caso de salida de ese reino mágico. Robert mira hacia atrás. Sondra les sigue de hurtadillas hasta el desfiladero. Continúan, en un momento dado alguien les dispara. Se produce una avalancha. Mueren los porteadores.  Arrecia el frio, la ventisca. Maria no puede seguir, se queda semincorporada en mitad del camino. Cuando miran su rostro, su cara es la de una vieja.  George enloquece y cae por un precipicio. Robert da tumbos y como puede se arrastra y sale de aquellas montañas hasta que es encontrado por la civilización. 

Robert Conway vive, es la noticia que aparece en todos los periódicos. Pero Conway ha sufrido una amnesia total de un año entero. Lo siguiente que sabemos de él es que Conway recuperó la memoria y  escapó. Hablaba de Sangri La. Lord Lamsford abandona la busqueda de Conway, es el último titular de los rotativos. Lamsford le siguió durante diez meses. Dice que Robert aprendió a pilotar aviones. Llego a un lugar lejano del Tibet. El hombre que no era humano. Seis veces intentó atravesar aquellas montañas, aquel desfiladero y seis veces fracasó y por fin desapareció por aquel maldito puerto de  montaña. Lo crees, le preguntan a Lord Lamsford. Si , lo creo porque necesito creerlo. Un brindis por mi esperanza de que Conway encuentre su Sangri La, por la esperanza de que todos encontremos nuestro Sangri La. Asi acaba esta inolvidable película, con las palabras posteras de Lord Lamsford.

Sangri La representa, como he comentado anteriormente, el paraiso perdido, la felicidad utópica que todos, de una u otra forma buscamos, un lugar donde  no hay codicia o avaricia, ni envidia porque todo lo que se necesita para ser feliz se tiene al alcance de la mano, un lugar de eterna juventud, un entorno idilico muy apropiado para el goce y la contemplación, y porque no, para  desarrollar nuestras capacidades y habilidades, sin ningún afan por la comptencia o el medro, base de nuestro actual sistema de valores.  La película que recibió dos oscars por categorías menores entronca con el cine vital y optimista de Capra, ese cine cargado de valores, donde sus protagonistas son personajes extraordinariamente idealistas, como en el fondo también lo es Robert Conway, y que  algunos  tachan injustamente de ingenuo, simple y sentimental y que vemos en otras películas suyas como "Caballero sin Espada", "Juan Nadie"  o "Que bello es vivir".


Calificación:

domingo, 27 de julio de 2014

"Cumbres borrascosas" (1939) y (1992) o el amor autodestructivo de dos almas atormentadas



Título original: Wuthering heights. Año: 1939. País: Estados Unidos. Director: William Wyler. Productor: Samuel Goldwyn.  Guión: Charles MacArthur y Ben Hecht basado en la novela homónima de Emily Bronte Interpretes: Laurence Olivier (Heathcliff), Merle Oberon (Cathy Ernshaw), David Niven (Edgar Linton), Flora Robson (Ellen), Donald Crisp (Dr. Kenneth), Geraldine Fitzgerald (Isabella Linton), Hugh Williams (Hindley). Música: Alfred Newman. Fotografía: Gregg Toland. Sonido: Paul Neal Montaje: Daniel Mandell Efectos especiales: W. Percy Day  Vestuario: Omar Kiam Género: Drama romántico. Duración: 103 minutos.

Basada en la novela homónima de Emily Bronte, ha sido objeto de numerosas adaptaciones cinematográficas y televisivas si bien en esta entrada analizaré solo las adaptaciones de 1939 y la de 1992 y especialmente de la primera. Tanto la novela como las películas representan el amor enfermizo y autodestructivo de dos almas atormentadas, la de un Heathcliff humillado y vejado continuamente por su baja condición social que encuentra su alma gemela en Catherine, personaje de carácter voluble   que si bien afectivamente se siente  cercana al muchacho,  acabará presa de sus contradicciones entre lo que le dicta su corazón y su posición y ambiciones sociales. Por temática y ambientación constituye una de las obras cumbres de la literatura romántica, precursora en su retorcida trama de odios y amores de los folletines románticos de finales del siglo XIX  y por supuesto de muchas de las manifestaciones folletinesco-románticas que en el ámbito audiovisual hemos conocido a lo largo del siglo XX.

Vayamos, sin dilación, a revisar y analizar la obra de Wyler. Nos encontramos en los paramos de Yorkshire. Lockwood, el nuevo inquilino de la granja vecina llega en una tormentosa noche a Cumbres Borrascosas. El inquilino termina alojándose en una de las habitaciones del piso de arriba. La habitación lleva largo tiempo abandonada. Todo está lleno de polvo. El viento golpea las contraventanas. Afuera arrecia la ventisca. La nieve lo cubre todo. El visitante se dispone  a descansar en la habitación  cuando oye una lastimera voz procedente del exterior: Heathcliff, dejame entrar, estoy perdida en el páramo. El hombre chilla de terror y Heathcliff irrumpe en la habitación conminándole a que abandone, de inmediato, la habitación. Heathcliff se dirige a la fantasmal voz: Cathy entra, mi bien amada. Ella le llama y el la sigue por el páramo. El visitante cuenta que algo le tocó, algo frío y pegajoso, como una mano helada. ¿Era Cathy?. A partir de este momento se nos cuenta la historia de esta pareja inmortal en la historia de la literatura. Lo hace, Ellen, la criada de Cathy. 

Hace cuarenta años, el padre de Cathy, el señor Earnshaw  llegó a casa desde Liverpool trayendo un niño asustado, sucio pero bien parecido al que decide llamarle Heathcliff (Laurence Olivier). El chico sufre los insultos y humillaciones de Hindley (Hugh Williams),  hijo del señor  Earnshaw, mientras su hermana Cathy le defiende desde el primer momento y entabla una relación de cariño y  afecto por él. A menudo juegan y corretean por los paramos jugando a príncipes y lances imaginarios cerca de unos peñascos que hay en el lugar. En sus juegos imaginarios Cathy le dice a Heathcliff que  es un príncipe disfrazado, que es de noble cuna pues su padres eran  de noble estirpe, lo que pasa es que fue raptado de niño. Bonita e ilusa manera de disfrazar la realidad. Cuando Heathcliff  duda de lo que ve, peñas en vez de castillos, Cathy le recuerda que "si no puede ver que es un castillo nunca podrá tener un castillo".  Y se juran lealtad eterna: Pase lo que pase siempre serás mi reina, dice Heathcliff, Todavía soy tu esclava, afirma Cathy, son algunas de las frases que se intercambian estos jóvenes en su reducto particular de los paramos.

Cuando muere el señor Earnshaw, su hijo, Hindley, para entonces un alcohólico, manda a Heathcliff a vivir a los establos: Ni siquiera le permite ver a su padre adoptivo cuando fallece: Tu no subas, Vete a las cuadras y ensilla el caballo para el vicario. Hindley es un ser débil y mezquino que  humilla a Heathcliff en cuanto tiene ocasión  calificándole de gitano o mendigo.  Los dos jóvenes enamorados seguirán viéndose a hurtadillas, en su rincón particular de los páramos. Alla fuera nada es real. Nuestra vida está aquí. Sería terrible sin Hindley lo descubriera. Cathy insta a Heathcliff  a escapar, a iniciar una nueva vida,  a superar su condición y a salir de ese estado de apatía, resignación y conformismo ante la humillación que sufre a diario y la pobreza moral y material  en la que vive, ¿Por qué no me rescatas?. Quiero bailar y cantar en un bello mundo.  


Todo cambia cuando un día en sus correrías se acercan a la mansión de sus vecinos, los Linton, que celebran una fiesta. Todo el mundo baila y ellos espían tras los grandes ventanales de la mansión. Aparecen los perros que guardan la finca y les persiguen creyendo que son ladrones con tal mala fortuna que Cathy cae al suelo y es mordida por los perros. Los dos jóvenes son capturados. A él le apalean teniendo que escapar: Huye y traeme el mundo a mis pies, le pide Cathy  a Heathcliff antes de que abandone velozmente  la mansión,  mientras grita "me las pagará juez Linton". Cathy permanece,en cambio,  en casa de los Linton hasta que sana de su heridas, siendo llevada después de varias semanas por Edgar Linton de vuelta a Cumbres Borrascosas. Cathy y Heathcliff discuten en cuanto se ven: ¿Por que te quedaste en esa casa?, le pregunta Heathcliff. No esperaba encontrarte aquí. Lo estaba pasando muy bien, le responde enfadada Cathy... y a continuación le humilla diciéndole: Lavate y peinate para que no tenga que avergonzarme de tí. Edgar Lynton reprueba con dureza el comportamiento de Heathcliff para con Cathy  y sorpresivamente Cathy le insta a que se marche: No permitiré que ofenda a las personas que amo. Cathy se quita su rígido vestido almidonado y se lanza a la carrera rumbo a las peñas donde se siente libre junto a Heathcliff. Allí  ambos se abrazan: Perdoname, Heathcliff haz que el mundo se detenga y que tu y yo no cambiemos nunca. Huele el brezo, arranca unas matas y lléname de ellas, ordena Cathy. Sigues siendo mi reina. ¿No añoras ese mundo?, pregunta Heathcliff, refiriéndose al mundo de oropel y riquezas de los Linton. 

Transcurre el tiempo para Cathy, desgarrada entre el amor por Heathcliff y la vida que había conocido en casa de los Lynton. Cathy le sigue reprochando a Heathcliff el que no haga nada  por mejorar, por salir de su mala posición. Heathcliff se va a las cuadras y mira sus manos. Quiere pedirle perdón. Pero el hecho es que la pareja se va distanciando cada vez más. Un día Cathy confiesa a su criada, Ellen, que Edgar Linton le ha propuesto matrimonio. Heathcliff está escuchando la conversación. La criada le pregunta por sus verdaderos sentimientos, si quiere a Edgar Linton  o si va a tener en cuenta los sentimientos de  Heathcliff por ella. Refiriendose al joven sirviente dice: Me rebajaría si me casara con él. Ojala no hubiera vuelto. Ha caído tan bajo... pero a continuación descubre sus verdaderos sentimientos. Heathcliff es  más yo misma que yo. Nuestros almas son iguales, Helen, yo soy Heathcliff. Este sale huyendo en medio de la tormenta. Cathy le sigue en medio de la lluvia. A Hindley, borracho, no le importa lo que le pase a su hermana. Cathy es recogida por los Linton quienes la cuidan y Edgar le vuelve a plantear matrimonio: Ella con esa sorna que le caracteriza le pregunta: Que, ¿ya no soy esa salvaje de negro corazón y llena de gitanería que me dijiste que era?. Finalmente accede a casarse con Linton.

Pasaron varios años. Cathy vive en la mansión de los Linton, con su marido, Edgar y la hermana de ésta, Isabella: Una tarde comienzan  a ladrar los perros. Alguien desea verla. Es Heathcliff que ha vuelto, y lo hace muy cambiado. Viene de América donde al parecer ha hecho una cuantiosa  fortuna. Cathy se muestra nerviosa pero pese a todo le recibe. Heathcliff le recuerda aquella pequeña fantasía sobre su noble origen y su actual condición: Recordé que mi padre era un emperador de la China, Todo resultó tal y como dijiste. Mi origen es noble. ¿Te quedarás mucho tiempo?, pregunta Cathy. He comprado Cumbres Borrascosas, le cuenta Heathcliff y continua:  Hindley no lo sabe todavía. Le molestaría. Heathcliff Compró la casa natal de Cathy por el importe de las deudas de juego de su hermano. Edgar afea su acción  a Heathcliff a lo cual el responde que no es ni ladrón ni extranjero. Cathy le dice que será bienvenido a su casa. Heathcliff igualmente cortés le dice: No te felicitado por tu matrimonio. Permíteme expresarte mi deleite por tu felicidad. Cuando Heathcliff se va Isabella discute con su hermano y cuñada a los que reprocha su comportamiento para con el joven. Heathcliff permite quedarse a Hindley en Cumbres Borrascosas si bien le recuerda todas la humillaciones del pasado. Fuiste un cobarde entonces y eres un cobarde ahora. Isabella ve en Heathcliff un buen partido por lo que pese a la oposición de su hermano y de su cuñada intenta acercarse al joven, acudiendo un día a Cumbres Borrascosas simulando un accidente de su caballo. 


En casa de los Lynton tiene lugar otro gran baile al que acude Heathcliff. Edgar decide no  oponerse frontalmente  a los deseos de su hermana de relacionarse con Heathcliff porque cree que sería peor hacerlo. Se cruzan miradas entre Cathy y Heathcliff. Los dos salen a la balconada: ¿Cómo puedes estar a mi lado y fingir que no recuerdas?, le reprocha Heathcliff.  Isabella se muestra contrariada por la extraña actitud de Cathy: Si no fueras mi cuñada pensaría que estabas celosa. Cathy reprocha a Isabella su comportamiento. Le cuenta que Heatcliff le ha pedido que se case  con ella, ante lo cual Cathy responde con rotundidad. Tu vida va a ser un infierno. Tu le quieres. Quieres destruirle, pero yo pretendo hacerle feliz, le responde Isabella. Cathy va a Cumbres Borrascosas para intentar disuadir a Heathcliff de sus propósitos. No debes hacer esa canallada. No me conviertas en tu complice. Castígame a mi pero no te cases con Isabella. Isabella se va con Heathcliff, con el que se casa, pese a la oposición de Cathy que llora ante su marido al que pide impida el enlace, descubriendo así el amor que sigue profesando por el joven. 

Un día llega  un medico a Cumbres Borrascosas informando que Edgar ha renegado de Cathy y que esta se encuentra en grave estado: tiene fiebre, pleuresía y sobre todo un enorme deseo de morir. Isabella suspira por la muerte de Cathy: si ella muere yo podría vivir. Hindley le advierte de que no se haga ilusiones: te odia y te aborrece más que a mí. ¡Matale!. Isabella le pide a Heatcliff que eche a Hindley de la casa. Heathcliff no pierde ocasión en despreciar a Isabella ¿Por qué tus ojos están siempre vacios?. No estan vacíos si miras dentro de ellos, le responde una infeliz Isabella. ¿Por que Dios me dió vida que es sino hambre y dolor?,se autocompadece Heathcliff. Edgar le pide a su hermana Isabella que vuelva. Cathy gravemente enferma pide que le traigan brezo, brezo recogida cerca del castillo de los paramos, más allá de Cumbres Borrascosas. Fui reina allí una vez.

Heathcliff, en cuanto es conocedor del estado de Cathy  acude presto a  casa de los Lynton y penetra en su alcoba. Sabía que vendrías antes de morir, suspira  mientras Heathcliff la abraza. Vida mía no dejes que me vaya. Si pudiese asirme a tí, hasta que los dos muriésemos. ¿Me olvidarás cuando esté bajo tierra?. Eso sería como olvidar mi propia vida, responde Heathcliff. Quiero morir. ¿Por que ese trágico empeño? inquiere un lloroso Heathcliff. No pienso servirte de consuelo. Mis lágrimas te maldicen y te destruyen. Porque cambiaste mi amor por un puñado de cosas mundanas. Aun puede irse, antes de que llegue el señor Lynton, le advierte la criada. ¡Llevame a la ventana!. ¡Quiero ver los paramos contigo una vez más!, le pide Cathy. Te esperaré hasta que vengas. Y Cathy exhala el último suspiro en sus brazos. Llega el médico, acompañado de Edgar Linton. Déjela. Es mía. Ahora es mía, grita Heathcliff y pronuncia una maldición que le acompañará hasta la muerte. Ojala no descanses mientras yo viva. Yo te mate. Persígueme. Persigue a tu asesino, toma cualquier forma enloquéceme, pero no me dejes solo. No puedo vivir sin mi vida, no puedo morir sin mi alma.


La historia vuelve al punto de inicio. La criada estaba contando la historia a Lockwood. ¿Era el fantasma de Cathy el que vi?, pregunta el visitante. No, el fantasma, no, el amor de Cathy sollozando por los días no vividos, responde Ellen. Al poco tiempo, alguien irrumpe en la casa con noticias: He visto a Heathcliff con una mujer por los paramos. Era Cathy. El la abrazaba. Le encontré a el solo, bajo una roca, allá en un saliente junto a unas peñas, ¿muerto?. No. Esta con ella. Acaba de comenzar a vivir, termina Ellen. 
Calificación:

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Título original: Wuthering heights. Año: 1992. País: Estados Unidos. Director: Peter Kosminsky Productor: Mary Selway. Productora: Paramount Pictures Guión: Anne Devlin Interpretes: Juliette Binoche, Ralph Fiennes, Janet McTeer, Sophie Ward, Simon Shepherd, Jeremy Northam, John Woodvine. Música: Ryuchi Sakamoto. Fotografía: Mike Southon Sonido: Geoff Brown Montaje: Tony Lawson Efectos especiales: Peter Ch. Arnold y Geoff Hood. Diseño de producción: Brian Morris Vestuario: James Acheson  Género: Drama romántico. Duración: 106 minutos.


El inicio es como no podía ser de otro modo prácticamente idéntico. Todo empieza con la llegada de un desconocido. Un hombre llamado Lockwood llega a la finca Cumbres Borrascosas en una aciaga noche para conocer al señor Heathcliff, su casero, que le ha alquilado la granja cercana, la Granja de Tordos. Heathcliff se muestra hosco y descortés con él. En la casa viven también su nuera Catherine y el joven Hareton. El hombre tras mucha insistencia consigue alojarse en una habitación de la planta superior, una habitación abandonada en la que quedan algunas huellas del pasado: sobre una mesa de madera una inscripción, un corazón y dos nombres: Catherine y Heathcliff. Cuando Lockwood se va a acercar para asegurar la ventana, el viento quiebra la rama de un árbol  que penetra por entre los cristales. Cuando Lockwood va apartar la rama unas manos le agarran por las muñecas, haciendo que Lockwood huya escaleras abajo como alma que lleva el diablo.


La cinta contiene imagenes de gran belleza y diálogos inolvidables: No puedo  olvidar las figuras de los dos protagonistas en el páramo y aquella conversación en la que Cathy le dice a Heathcliff: Si miras al cielo y lo ves todo claro así será tu vida, pero desgraciadamente miran hacia atrás y ven un cielo profundamente oscuro y tormentoso, terrible analogía de lo que será su relación y sus vidas. En esta versión fílmica, como en la novela,  Hindley se casa con una mujer llamada Frances con quien tiene un hijo, Hareton. Su mujer fallece al nacer el bebe. A pesar de las humillaciones que sufre Heathcliff por parte de Hindley y de su oposición a que vea a Cathy ambos jovenes mantienen a escondidas su amistad, que pronto se convierte en un amor apasionado.

Al igual que en la versión anterior Cathy vuelve cambiada a su paso por la granja de los Linton: ya no es la chica salvaje que era, sino toda una señorita. A pesar de todo mantiene vivo el amor de Heathcliff: ¿No confías en mi, no sabes que siempre regresaré?. Heathcliff cuenta los días que ha estado con los Lynton y los días que ha estado con él. Ella le humilla por como es, rudo y analfabeto. Un día Cathy confiesa a Nelly, su ama de llaves que  Edgar Linton le ha pedido casarse con él. Nelly le pregunta por sus sentimientos. El obstáculo está en su alma, en su corazón. Si mi hermano no le hubiese humillado y vejado tanto me rebajaría a casarme con él. Nunca sabrá cuanto le amo. Yo soy Heathcliff. Este ha escuchado parte de la conversación. Hasta donde oyó, pregunta Cathy, Creo que oyó hasta que disjistéis que os rebajariais casandoos con él. Es uno de los momentos clave tanto de esta versión como de la anterior.

A partir de ese momento el Heathcliff de su infancia desapareció de su vida para siempre. Cathy se alejó de su vida en Cumbres Borrascosas y se casó con Edgar Linton. Heathcliff, herido en su orgullo marcha a America de la que vuelve  dos años más tarde rico. Ahora es dueño de Cumbres Borrascosas, permitiendo quedarse a Hindley en su casa. Se presenta en la granja de los Linton reencontrándose con su amada Cathy. Aun te amo, le dice Heathcliff a Cathy. Incluso llega a besarla a escondidas. Para enfadar a Edgar y poner celosa a Catherine, Heathcliff corteja a Isabella, hermana  de Edgar. Esta pretende casarse con  Heathcliff con el que discute al ver los verdaderos sentimientos de este, que no tiene empacho en revelar su verdadera naturaleza. Soy un villano. Solo me interesa tu fortuna. Linton quiere echar a Heathcliff de su casa.  Heatcliff se va por propia iniciativa.


Mientras tanto Isabella que ha abandonado a su familia para casarse con Heathcliff y con el que tiene un hijo: Linton, se abandona físicamente. Heatcliff es cruel con Isabella, que mantiene a Linton lejos de las Cumbres. Cathy enferma por los enfrentamientos entre su marido y Heathcliff y muere al poco tiempo de dar a luz a una niña a la que llamarán Catherine. Nuevamente asistimos a la escena clave de la muerte de Cathy. Tu y Edgar me habéis roto el corazón. Tu me has matado. Jamás descansaré en paz, asegura Cathy. ¿Por que traicionaste a tu propio corazón si me amabas?, continua. Yo no te roto tu corazón, te lo rompiste tu misma y al mismo tiempo rompiste el mio y la besa en un último y postrer beso. Catherine muere y Heatcliff pronuncia la consabida maldición: Sólo rezo una oración, Catherine Ernshaw, no deseo que descanses mientras yo viva. Quiero que me persigas. Adopta una forma, haz que enloquezca pero te ruego no me abandones. No puedo vivir sin mi vida, no puedo vivir sin mi alma.

A partir de este momento, la película, a diferencia de la anterior versión, recoge el resto de acontecimientos que aparecen en la novela. Han pasado 18 años, Hindley hace años que ha muerto.  Heatcliff se ha quedado con su hijo, Hareton Ershaw, al que mantiene como un criado, inculto, sin educación y ocupándose de las peores tareas en la granja, vengándose así de su padre. La joven Catherine Linton, por su parte,  es el fiel retrato de su madre, (hasta el punto de que es la misma actriz, Juliette Binoche la que interpreta el mismo personaje). El hijo que Isabella tuvo con Heatclifft se llama Linton, bien educado pero de salud frágil y quebradiza, al que su padre también desprecia, por ser tan diferente a él. Catherine quien no conoce la historia de las cumbres tiene interés en conocer a su primo Linton. Heathcliff busca un modo de desposeerte de tu herencia. Tu madre seguiría viva de no haber sido por el, advierten a Catherine. En efecto Heathcliff  pretende casar a Catherine con su hijo Linton. La golpea, la humilla, la llega a retener en su casa. Cuando se casa con Linton la fortuna pasa a sus manos. Catherine pregunta a Nelly como era su madre: salvaje y vital le contesta. Heathcliff ordena a  Catherine ir a Cumbres Borrascosas. Quiere tener a sus hijos cerca de él.


La obsesión de Heathcliff llega hasta tal punto de ordenar al sepulturero que retire la piedra del ataud de Cathy. He sentido tranquilidad al ver  su rostro. Sigue siendo ella. Muere su hijo Linton y él lo hereda todo, apoderándose del patrimonio de las dos familias que tanto le despreciaron. Catherine juega con Hareton. Le reta a Heatcliff, casi le golpea. Debes evitar que me enfurezca contigo o algún día te mataré, le amenaza Heathcliff a Catherine Linton.  Como puedes defenderle le pregunta Catherine a Hareton. Te ha arrebatado Cumbres Borrascosas.  Pero para Hareton,  Heathcliff ha sido como su padre. Catherine le enseña a leer a escondidas. Y llegamos al final He vagado 20 años sobre la tierra, Cathy. No debería haber entrado ahí. Para tí he sido mucho peor que el demonio. Heatcliff ha entrado en la habitación y ha visto  el fantasma de Cathy que le invita a seguirla. En los paramos azulados los dos se reencuentran.  Heathcliff. muere. Juntos no tenían miedo a nada. Hareton se queda con Catherine Linton poniendo fin a una historia de odios entre sus respectivas familias. Al final vemos las lapidas de tres tumbas con sus nombres inscritos en ellas: Edgar, Cathy, Heathclifft. Los campesinos juran sobre la Biblia que él sigue vagando por el páramo.







Calificación:
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Contrariamente a la cinta de 1992, la película de 1939 adapta muy libremente la obra literaria acabando la cinta con la muerte de Cathy y obviando todo lo sucedido después con los descendientes aunque capta perfectamente el espíritu de la novela. Nos hallamos antes dos seres atormentados, Heathcliff, un hombre primario, sin cultura y sin afectos, que encuentra sus escasos felices momentos en la vida con su amada Catherine, que es humillado constantemente a lo largo de buena parte de su vida, y que siente como una traición el abandono de su amada Cathy, hasta el punto de que esas humillaciones y ese abandono y posteriormente de su amada le convierten en un ser hosco, mezquino, cruel y vengativo. Su único objetivo en la vida es vengarse de todos aquellos que le hicieron daño. Incluso respecto de Cathy se da la típica relación de amor-odio, sentimientos a menudo muy cercanos, hasta el punto de confundirse y retroalimentarse: amores imposibles, amores rechazados, amores obsesivos, amores enfermizos, todos ellos autodestructivos. 

Cathy es una mujer atrapada entre su sincero amor por Heathcliff, al que se siente unida por un amor más allá de toda lógica y convencionalismo pero que desea prosperar socialmente,  algo que con el pobre Heathcliff nunca podría conseguir. Hay además un claro reproche al conformismo del que hace gala Heathcliff ante su situación personal. Lucha por mí. Rescatame de este mundo pobre y mediocre en el que vivo, parece querer decir Cathy. Pero Heathcliff no es ese  príncipe azul que la vaya a rescatar. Cathy hará realidad sus sueños y ambiciones mundanas pero su corazón se siente huerfano, añora el amor incondicional de ese chiquillo sucio y harapiento que su padre un buen día recogiera y que estaba dispuesto a luchar por ella, asaltando  castillos imaginarios y luchando contra caballeros negros. 

La película refleja igualmente ese romanticismo gótico de la novela en el que el amor trasciende a la muerte: en el que se lanzan maldiciones autocumplidas, en el que hay fantasmas que regresan de la tumba o vagan sin descanso por el inframundo y vienen para llevarse a los vivos, en una mortal celada, pues es asi y no de otro modo como muere nuestro Heathcliff, en una aciaga y terrible tormenta de nieve, siguiendo el mortal llamado de su amada. Pero hay mucho más en la película, los amores autodestructivos también alcanzan a otros personajes, como Isabella que se enamora de un ser que la desprecia y la autodestrucción también alcanza a Hindley, un ser mezquino y débil que cae en el alcoholismo y otros vicios. Hay una clara referencia, además, a la perdida de la inocencia, pues mientras Cathy se hace mujer y olvida juramentos y reinos imaginarios para centrarse en la vida real Heathcliff parece quedarse anclado en ese mundo de ensoñación en el que los amores y juramentos son eternos. 

En las dos películas las pasiones van parejas a los fenómenos de la naturaleza: esas tormentas de nieve, ese viento atronador, esas peñas o ese páramo desolado son el perfecto escenario para unas almas atormentadas que solo encuentran descanso en la muerte. Al final el amor redime las culpas, un amor que transciende a la propia muerte, por cierto ya son tres de cuatro, las películas de este blog que hablan de amores que transcienden las fronteras que separan la vida de la muerte. ¿será casualidad? Ambas películas no ocultan tampoco su origen literario, y tanto una como otra hacen uso de la voz en off del narrador (o narradora) especialmente esta segunda, algo que a mi particularmente me gusta bastante, eso sí, siempre que partan de buenos originales.

La película de 1939 es todo un clásico de la historia del cine, con unas magníficas interpretaciones de Laurence Olivier en el papel de Heathcliff y de Merle Oberon en el papel de Cathy, dirigida con maestría por el artesano William Wyler del que recuerdo también ahora otras obras imperecederas como "Jezabel", "La loba" o "La heredera". Si la comparo con la película de 1992, a mí me parece una obra más redonda, con un componente melodramático mayor y un climax emotivo más conseguido, sin menospreciar los muchos valores de la versión de 1992 que los tiene.

La versión de 1992 sigue bastante fielmente la obra literaria. A diferencia de la película de 1939 la cinta no acaba con la muerte de Cathy sino que asistimos a los acontecimientos que sucedieron después de su muerte. Los ambientes de esta moderna versión destilan un romanticismo gótico arrebatador con esos tonos oscuros, esas sombras, esas casas abandonadas, ese gélido color azulado que impregna las primeras escenas y sobre todo esa magnífica banda sonora de Ryuchi Sakamoto que puntea la película a lo largo de todo el metraje y especialmente en los momentos clave de la trama. Probablemente las interpretaciones de Juliette Binoche y de Ralph Fiennes, asi como su perfecta caracterización transmiten mejor el trágico romanticismo de la novela, si acaso la Cathy de esta versión es todavía más voluble y caprichosa, si cabe, que la de la anterior.